El sector exportador se mantiene en 'cuarto de guerra' en las últimas horas. Desde el inicio de semana los exportadores estaban en contacto con los lobistas en Washington. Ayer siguieron en vivo la intervención del presidente de EE.UU. Donald Trump, y ahora monitorean las reacciones del mercado de commoditys.
En el esquema de aranceles recíprocos, anunciado el 2 de abril de 2025, Ecuador está en el grupo de países con el menor rango aplicado: 10 %. Otros países de la región como Colombia, Perú y Chile también se encuentran dentro de ese rango de arancel del 10%. Sin embargo, otros competidores extra-regionales como Tailandia, Vietnam e India, que proveen productos acuícolas y pesqueros, enfrentan aranceles de hasta el 46 %, según la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor).
Es decir que productos como camarón, banano y cacao en grano, los tres principales productos de exportación no petrolera no minera, que entraban a ese país con arancel cero, a partir del 5 de abril de 2025 tendrán que pagar una tarifa base de 10 %.
En cambio, al resto de los productos a los que ya se aplicaba aranceles, como elaborados de banano, brócoli, o atún en pouch en aceite o agua, flores, tendrán un 10% adicional.
En 2024, Estados Unidos se consolidó como el segundo destino principal de exportaciones no petroleras no mineras, con un récord de US$ 4.584 millones, equivalente al 21 % de participación, y un crecimiento del 15%, informó Fedexpor.
La imposición del arancel del 10 % presenta diferentes escenarios para el sector exportador. Con unas condiciones aparentemente ventajosas, el desafío es mantener la competitividad de los productos ecuatorianos frente a países proveedores con los que pelea en el mercado estadounidense. Pero el tema crucial será la reacción de los consumidores. En tanto, el sector camaronero, como bananero, consideran que hay que seguir el comportamiento del consumidor estadounidense.
La Cámara Nacional de Acuacultura (CNA) señaló que, aunque la medida impuesta a Ecuador "es menos severa" en relación con otros países competidores, considera esencial monitorear de manera continua cómo las tarifas podrían afectar el consumo de camarón en el mercado estadounidense. También hay que seguir de cerca la reacción de competidores que pueden desviar su atención a otros mercados a los que el camarón ecuatoriano exporta en la actualidad.
Estados Unidos es el segundo mercado más importante para el camarón ecuatoriano, concentrando entre el 18 % y el 20 % de sus exportaciones totales. Otros países productores de camarón enfrentan barreras arancelarias considerablemente más altas: India (26%), Indonesia (32%), Vietnam (46%) y Tailandia (36%).
"A primera vista, tenemos una posición de ventaja en términos comparativos frente a nuestros competidores, sin embargo, es necesario trabajar para restituir las condiciones previas ya que los aranceles podrían afectar el consumo de camarón en Estados Unidos" señaló José Antonio Camposano, presidente ejecutivo de la CNA.
En tanto, el banano ecuatoriano ahora competirá en "igualdad de condiciones" con otros proveedores al mercado estadounidense. Los principales proveedores de la fruta por la cercanía han sido Costa Rica, Guatemala y Honduras, aunque Ecuador es protagonista porque tiene alta producción todo el año y por la calidad.
"Pudo haber sido peor si comparamos con otros países que tienen aranceles más altos. Ahora estamos en igualdad de condiciones tanto con Costa Rica, Guatemala y Honduras, que son los principales vendedores de banano a Estados Unidos", dijo Richard Salazar, director ejecuto de la Asociación de Comercialización y Exportación de Banano de Ecuador (Acorbanec).
En otros mercados como la Unión Europea, Rusia, Medio Oriente, Ecuador ya competía con las mismas condiciones, y mantiene el liderazgo. Además, que se mantiene como el principal exportador de banano a escala global desde 1964,
El 12 % del volumen de exportaciones de banano se coloca en EE.UU. Y si bien los contratos anuales ya están firmados, dice Salazar, lo que sí debemos evaluar es cómo reaccionan los consumidores, ya que el efecto se verá en los próximos días o meses.
El efecto en el consumo interno es importante, porque con una inflación más alta en Estados Unidos, a futuro podrían reducirse la compra de banano. (I)