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Analía Giménez, directora ejecutiva de Socialab. Fotos: Diego Olivera
Negocios

Por qué las startups de triple impacto mueren temprano en Uruguay (y algunos casos de éxito)

Cecilia Piazza

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La nueva directora ejecutiva de Socialab, Analía Giménez, explica qué hace falta para solucionar el problema y comparte casos de éxito.

2 Abril de 2025 07.24

El ecosistema de impacto está creciendo en Uruguay. Cada vez más startups buscan resolver problemas sociales y ambientales mediante modelos de negocio sostenibles. Pero a pesar de esta evolución, el camino hacia la consolidación sigue siendo complejo y muchas de estas empresas desaparecen en sus primeras etapas. "Hace algunos años nadie sabía qué eran las empresas con propósito. Hoy estamos viendo nuevas formas de hacer negocios, pero aún falta para que sea una norma", explicó la directora ejecutiva de Socialab Uruguay,  Analía Giménez.

Uno de los principales escollos radica en la falta de inversión. "Falta cambiar el chip de los inversores para que vean en las startups de impacto un lugar para creer y crecer", dijo Giménez. 

Pero esto también implica fortalecer el ecosistema y educar sobre los modelos de negocio sólidos y con propósito social y ambiental porque, si bien Uruguay dio pasos hacia la atracción de inversión, el ecosistema de impacto enfrenta una barrera clave: la falta de proyectos listos para recibir financiamiento. "Uruguay se viene preparando para recibir inversión, pero muchas veces no hay un pipeline sólido de emprendimientos en los cuales invertir", advirtió Giménez.

Los datos la respaldan. Según un estudio realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 2021, un bajo porcentaje de las inversiones de impacto en el país se destina a startups en etapas de crecimiento y aceleración. "Hay mucho foco en la preincubación, pero en la fase de consolidación y crecimiento hay un debe en programas formativos, acceso al financiamiento y redes de aceleración", explicó Giménez .

En esa línea trabaja Socialab. La organización está en Uruguay desde 2014, impulsando startups de impacto y articulando vínculos entre emprendedores, inversores y empresas. Su labor se enfoca en el apoyo a emprendimientos a través de programas de formación y aceleración, la ejecución de proyectos sociales en el territorio y el fortalecimiento del vínculo con empresas tradicionales para generar sinergias que multipliquen el impacto.

Analía Giménez, directora ejecutiva de Socialb. Fotos: Diego Olivera
Analía Giménez, directora ejecutiva de Socialb. Fotos: Diego Olivera

Emprendimientos con miras de crecimiento

En Uruguay ーaunque aún queda camino por recorrerー, varias startups de impacto transitan la senda del crecimiento. Giménez destacó algunas de las más prometedoras. Compost Ciudadano es un emprendimiento que promueve la reutilización de residuos con impacto social y ambiental. Bioframing desarrolla viviendas sustentables y eficientes, respetuosas con el entorno y la calidad de vida de las personas. Accede se dedica a la investigación y comercialización de tecnología asistida para promover la autonomía de personas con discapacidad. Fusión genera contenidos audiovisuales accesibles para personas con trastorno del espectro autista. Kaur reutiliza textiles de hoteles para la confección de indumentaria, generando empleo para mujeres en situación de vulnerabilidad y promoviendo el consumo responsable en la moda.

Además, en Socialab están conectando emprendimientos con empresas que realmente están viendo cómo poner sus capacidades al servicio de abordar grandes desafíos. Es que la integración de modelos de impacto en las empresas ya no es solo una cuestión de reputación, sino una tendencia creciente dentro del mundo corporativo. Un ejemplo concreto es la colaboración entre Eldes, una startup que desarrolló un sistema de inteligencia artificial para la enseñanza de lengua de señas, y la empresa Montes del Plata, que adquirió 50 licencias de la plataforma para capacitar a sus empleados.

El futuro del ecosistema de impacto

El Foro de Davos puso la sostenibilidad y la innovación social en el centro de la agenda global. En Uruguay, la tendencia es clara: el ecosistema de impacto seguirá creciendo, y la inteligencia artificial jugará un rol clave en esta evolución. "La inteligencia artificial puede ayudar a los emprendedores sociales a automatizar tareas, procesar datos de impacto y crear soluciones más accesibles y personalizadas", sostiene Giménez.

Desde su perspectiva, América Latina enfrenta el desafío de hacer más eficiente la inversión en impacto, y Uruguay no es la excepción. "Me imagino un ecosistema donde la sostenibilidad sea vista como una oportunidad real para crear negocios y donde las herramientas tecnológicas potencien el impacto de los emprendimientos", concluyó.

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