En un anuncio realizado el miércoles, Donald Trump impuso un arancel base del 10% a la mayoría de las importaciones que ingresan a Estados Unidos. Sin embargo, quedaron exentos los productos farmacéuticos, junto con algunos insumos energéticos, minerales y productos químicos que se utilizan en la industria, la energía y la fabricación de vacunas.
Así, medicamentos de uso habitual como el Ozempic, de la farmacéutica Novo Nordisk, no fueron alcanzados por los aranceles recíprocos que el presidente de Estados Unidos anunció esta semana, al menos por ahora.
La medida encarecerá los productos en distintas industrias. Tanto analistas como el propio Trump señalaron que, más adelante, las medicinas importadas tampoco estarían a salvo.

Al presentar los nuevos aranceles, Trump lanzó una advertencia directa a las farmacéuticas: "Están volviendo a nuestro país porque si no lo hacen, tienen que pagar un impuesto grande", dijo.
En febrero, el presidente ya había anticipado la posibilidad de aplicar aranceles a los semiconductores y a los medicamentos. En ese momento, sugirió que podrían alcanzar el 25% o más, y que incluso "subirían de manera muy significativa a lo largo del año" si las compañías no trasladaban su producción a territorio estadounidense.
¿Cuánto aumentarían los precios de los medicamentos?
Todavía no está claro cómo responderían las farmacéuticas frente a un escenario con nuevos aranceles, ni si eso derivaría en un aumento del precio de los medicamentos genéricos.

Un análisis publicado el lunes por investigadores de la Universidad de Toronto, la Hertie School de Berlín y la Universidad de Pittsburgh reveló que unos US$ 3.000 millones en medicamentos vendidos en Estados Unidos dependen de la producción en Canadá. Si se aplicaran aranceles sobre esos productos, se sumarían cerca de US$ 750 millones en costos adicionales.
Extender los aranceles a otros países exportadores como China, India y Europa probablemente "empeoraría los efectos previstos", afirmaron los investigadores. Entre esos efectos mencionaron aumentos en los costos de salud y posibles interrupciones en la cadena de suministro de medicamentos.
Diederik Stadig, analista del sector salud en ING, estimó que aplicar aranceles a todas las importaciones farmacéuticas en Estados Unidos podría encarecer los medicamentos genéricos más baratos en hasta 12 centavos de dólar por comprimido, lo que implicaría un costo extra de aproximadamente US$ 42 al año. En el caso de medicamentos más costosos, como los que se utilizan para tratar el cáncer, el aumento podría alcanzar hasta US$ 10.000, advirtió Stadig.
¿De dónde importa medicamentos Estados Unidos?
Estados Unidos depende en gran parte de países de la Unión Europea para importar medicamentos: el 20% proviene de Irlanda, el 10,7% de Alemania y el 8,5% de Suiza, según datos del mismo Stadig. India (6,2%), Singapur (5,6%) y Japón (3,7%) también abastecen una porción significativa del mercado.
Los productos provenientes de la Unión Europea y Singapur enfrentan un arancel base del 10%, mientras que India y Japón están sujetos a aranceles del 26% y 24% respectivamente.
Además, muchos ingredientes activos utilizados en medicamentos y dispositivos médicos se producen fuera de EE.UU.:
- Según la firma de análisis Clarivate, para 2021, ninguno de los ingredientes activos de los medicamentos genéricos más consumidos en Estados Unidos (incluidos varios antibióticos y antivirales) se producía en plantas estadounidenses.
- La Asociación Estadounidense de Hospitales y otros grupos de presión del sector advirtieron que los aranceles podrían provocar escasez de dispositivos médicos como jeringas y tensiómetros, que se importan mayormente desde China.
- Los fármacos para tratar la obesidad y la diabetes de Novo Nordisk, como Wegovy y Ozempic, dependen de un ingrediente activo llamado semaglutida, fabricado principalmente en Dinamarca. Sin embargo, la compañía informó a Forbes que en los últimos años incrementó su producción en Estados Unidos.
- Tirzepatida, el ingrediente activo de los medicamentos Mounjaro y Zepbound, de Eli Lilly, proviene de Alemania y Países Bajos. La empresa explicó a Forbes que los materiales de producción se obtienen "internamente".
- La vacuna contra el Covid-19 de Novavax se fabrica en una planta ubicada en India.
- La amoxicilina, un antibiótico ampliamente utilizado, se produce principalmente en China, India y Europa, según Clarivate.
- El ingrediente activo de la lidocaína (un anestésico de uso común) se fabrica mayormente en India.
- Norvir, el medicamento contra el VIH aprobado por la FDA y producido por AbbVie, depende de importaciones desde Alemania e Irlanda. No obstante, la empresa explicó a Reuters que cuenta con "una red de fabricación robusta, diversificada, redundante y con equilibrio geográfico".
¿Podrían las farmacéuticas trasladar su producción a EE.UU.?
Algunas compañías, como Novo Nordisk y Eli Lilly, ya invirtieron miles de millones de dólares para ampliar su capacidad de producción en Estados Unidos en los últimos años. Sin embargo, la construcción de nuevas instalaciones llevará varios años más.
Según Stadig, es poco probable que los laboratorios indios (que representan el 6% de las importaciones de medicamentos en EE.UU.) trasladen su producción al país norteamericano, ya que fabricar en India es considerablemente más barato. En el hipotético caso de que decidieran hacerlo, construir nuevas plantas llevaría alrededor de 10 años.
Las medidas de Donald Trump
En este contexto, el anuncio de Trump el miércoles impuso amplios aranceles recíprocos a la mayoría de los socios comerciales de Estados Unidos, en lo que calificó como el "Día de la Liberación". Según explicó, las tasas impuestas representan aproximadamente la mitad de lo que se cobra a Estados Unidos, lo que, en su visión, hace que su política sea "amable".
Sin embargo, varios economistas y analistas criticaron su fórmula arancelaria. Entre ellos, el politólogo Ian Bremmer calificó los cálculos de Trump como desacertados, al señalar que se basan en una fórmula mucho más simple que la empleada por los funcionarios de comercio de ese país.
Durante su campaña por la reelección, Trump propuso un arancel universal del 20% a todas las importaciones, y más tarde anunció uno del 25% para los productos provenientes de Canadá y México. China, por su parte, quedó alcanzada por un arancel del 10%. Se espera que esta nueva tanda de aranceles encarezca productos de consumo masivo como el café, el chocolate e incluso los iPhones.
Nota publicada en Forbes US.