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Creatividad e Innovación: ¿Son lo mismo? Un viaje al centro del concepto que lo puede cambiar todo

Gabriel Mysler CEO de Innovation@Reach

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Muchas veces se confunde una novedad con innovación y otras tantas se piensa que creatividad e innovación son lo mismo. Pero Innovar es algo mas y para entenderlo bien es necesario conocer las diferencias entre esos conceptos.

21 Julio de 2024 14.50

La innovación ocupa el centro de la escena desde hace algunos años y el surgimiento de la inteligencia artificial la potenció. Entramos en una era donde innovar es cada vez más posible. Sin embargo, es difícil innovar sino se entiende primero de qué se está hablando. Aquí viajamos a lo profundo del concepto de innovación, lo cual además nos señala una hoja de ruta a la hora de implementar estrategias que ayudarán a que las empresas naveguen por los océanos del siglo XXI.

¿Cuáles son las 4 condiciones necesarias para poder innovar?

Casi todos coinciden que la innovación debe cumplir cuatro criterios. El primero es ser deseable. Esto no es siempre tan sencillo como parece, la innovación propuesta debe ser algo que necesitan, quieren y esperan aquellos que van a hacer uso de esa innovación. 

El segundo criterio es que la innovación debe ser factible, es decir, debemos contar con los recursos y los permisos qué hagan de esta propuesta de innovación algo posible. Estos recursos pueden ser económicos, humanos, tecnológicos, de tiempo o de capacidades. El tercer aspecto para considerar es que la innovación debe ser rentable o sencillamente que el beneficio debe superar al costo.  Una innovación que no sea rentable y factible es simplemente una utopía. 
 

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Gabriel Mysler, CEO de Innovation@Reach

El cuarto factor (y esto se vuelve cada vez más importante) es que la innovación sea sustentable sostenible, ética e íntegra. Estas cuatro dimensiones deben estar presentes en toda propuesta de innovación. Deseable, Factible, Rentable e Íntegra,

¿Novedad e Innovación no son lo mismo?

La novedad es habitualmente una condición necesaria y esperable de la innovación, pero sin embargo no es suficiente.  La innovación implica novedad, pero también exige cambio y ventaja.  La novedad de la innovación debe implicar un cambio, pero debe por sobre todo ofrecer una ventaja sobre la opción anterior. Muchas veces cambiamos algo o agregamos alguna característica novedosa, pero no debe olvidarse que tanto esa novedad como ese cambio deben implicar una ventaja. 

La ventaja ofrecida debe combinarse con el concepto de deseable: la innovación propuesta debe ser una ventaja concreta y apreciada para el cliente a la que va dirigida. Elon Musk afirmaba que una de las condiciones fundamentales para innovar era perder menos tiempo en reuniones de comité e invertir mucho más tiempo hablando con los clientes, con los usuarios, con los destinatarios de sus productos. De esta manera – nos inspira el creador de Tesla - la innovación estará no sólo pensada en el cliente, sino que pensada desde el cliente. Incluir al cliente dentro de la mesa de innovación es una tendencia cada vez mas presente en las empresas e implica un verdadero cambio de mindset. 

¿Por qué creatividad e innovación no son lo mismo?

Muchas veces queremos hacer un paralelo entre creatividad e innovación. Si bien la creatividad es un factor necesario y hasta deseable para innovar, que algo sea creativo no lo convierte en innovador. 

Suele definirse a la creatividad como el arte de conectar cosas. Podemos considerar la creatividad como la habilidad de hacer algo nuevo, proponer una nueva solución a un problema, ofrecer un proceso diferente o combinar algo de modo novedoso.  La creatividad nos permite dotar a las miradas de perspectivas diferentes y muchas veces de una forma original e imaginativa. 
 

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La creatividad en su paso previo dentro de un proceso de innovación

También podemos definir creatividad como la habilidad de crear ideas originales o inusuales y esto puede ayudar muchísimo en los procesos de innovación, en especial utilizando metodologías como Design Thinking. Sin embargo, la innovación tiene objetivos mucho más definidos que la creatividad: es una herramienta fundamental pero no es suficiente. Ser una persona creativa no me hace innovadora. 

La innovación es poner la creatividad en acción, dotarla de propósito, utilidad y sentido.  Puede ser muy creativo y original fabricar una rueda de vidrio de color verde. Qué aporta, cuál es su ventaja, qué mejora ofrece… estas son las preguntas que responde la innovación.

La innovación se puede nutrir de la creatividad, de nuevas ideas, gustos, experiencias, sensaciones o procesos, pero debe agregar estabilidad y generar cambios rompiendo el ciclo del status quo. La innovación convierte la creatividad en acción. 

Y entonces, ¿Qué es la innovación?

En el mundo de los negocios, la innovación puede ser vista como la habilidad de crear, desarrollar, producir y escalar nuevos productos, servicios, procesos o modelos de negocio con foco en y desde el cliente. La innovación debe ofrecer valor e impulsar el desarrollo de una organización. 

McKinsey afirma que la innovación exitosa aparece en la intersección del "Quién", del "Qué y del "Cómo".  El "Quién" apunta a las necesidades o deseos insatisfechos del cliente. El "Qué" nos interpela sobre si la solución propuesta es convincente y factible de ser implementada. El "Cómo" nos lleva al campo del valor, de si es posible monetizar la propuesta, interpela por el modelo de negocio. 

De todo lo anterior se desprende que la innovación no es un destino, la innovación no es un fin en sí mismo. La innovación es un camino para la mejora continua.  La innovación necesita de una mentalidad curiosa que permita crear un espacio fértil para repensar y reescribir los productos, los servicios y las experiencias. La innovación es un medio no un fin en sí mismo. Si no se tiene claro el destino, sea lo que se quiere mejorar u ofrecer, la innovación poco podrá ayudarnos. 

Es un gran error creer que para innovar es necesario utilizar tecnología. Es posible y hasta a veces muy eficiente innovar utilizando herramientas tecnológicas, pero no es una condición ni necesaria ni suficiente. La innovación muchas veces está en la mirada, en el punto de vista y en la perspectiva diferente de la que miramos un problema y presentamos una solución.

La innovación necesita fundamentalmente de mentalidades de crecimiento y de miradas disruptivas. La mirada disruptiva es aquella que nos permite salir del mundo binario y entender que las soluciones están siempre más cerca de los grises que de los absolutos y que son definitivamente dinámicas. El mundo binario nos lleva a dicotomías y el mundo creativo nos conduce a la síntesis.

En mundos cambiantes, ambiguos y muchas veces inciertos, la innovación como camino es la herramienta más poderosa para la superación la supervivencia y la evolución permanente.

Innovación no es un departamento en la empresa, es una actitud y una aspiración. La innovación está en tu mirada: esa que te hace único y especial.

*Por Gabriel Mysler / CEO de Innovation@Reach

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