La incertidumbre del cosmos y el Ecuador
En un mundo donde los telescopios espaciales capturan exoplanetas y las potencias revelan documentos sobre fenómenos aéreos no identificados, el Ecuador enfrenta un universo mas terrenal, pero igualmente insondable, la incertidumbre política, la inestabilidad económica y la crisis social son los agujeros negros que absorben la atención de la nación.

Las noches estrelladas han sido, son y serán, desde los albores de los tiempos, un lienzo sobre el que proyectamos nuestras más remotos sueños y profundas preguntas, allí en la vastedad del cosmos, hemos buscado respuestas sobre nuestra propia existencia y especulado sobre la posibilidad de no estar solos en este mundo. A nuestro modesto entender, la interrogante sobre la existencia de vida en otros mundos, es más que un debate científico, una cuestión filosófica, poética e inclusive política.

Desde Platón hasta Nietzsche, la filosofía ha sido el espejo en el que la humanidad se refleja para comprender su lugar en el universo, si bien es cierto, en la antigua Grecia, "donde todo empezó", no se discutió sobre civilizaciones alienígenas, si se cuestionó la naturaleza de la existencia y la razón de ser de la humanidad. Epicuro en su carta a Heródoto, discurría sobre la pluralidad de los mundos y la eventualidad de que existieran otros seres pensantes, "...No debemos pensar que nuestra tierra es la única que alberga vida, ni que el cielo esté construido solo para nosotros...". Esta forma de ver y entender las cosas, de alguna manera, anticipó el debate moderno sobre la vida extraterrestre que, a mi juicio, se desarrolla entre la incredulidad, el show digital de avistamientos fake y la verdadera constatación.

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En la línea de lo inexplicable, Kant en su "Critica de la Razón Pura", nos advierte que nuestros sentidos y nuestra razón son limitados para comprender la totalidad de lo real, quizá sus formas de pensamiento, sus estructuras lógicas e incluso sus sentidos sean incomprensibles para nosotros. "No vemos el mundo como es, sino como podemos percibirlo", entonces la interrogante no es solo si hay vida fuera de la Tierra, sino si podríamos reconocerla si la viéramos.

La literatura también ha explorado en este ámbito, algunos escritores como Borges, único y genial argentino universal, (de lo leído y entendido hasta el momento) no se han enfocado en el suceso como tal, pero si deja claro -ya en 1945- en cuentos como "El Aleph" ese punto en el espacio donde se pueden ver todos los lugares del universo en forma infinita y paralela. En tanto que, el poeta Neruda se preguntaba: ¿por qué los astros no nos dieron su luz a tiempo? dejando ver el misterio del cosmos y la soledad de nuestra especie en una vasta extensión de silencio. 

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En un mundo donde los telescopios espaciales capturan exoplanetas y las potencias revelan documentos sobre fenómenos aéreos no identificados, el Ecuador enfrenta un universo mas terrenal, pero igualmente insondable, la incertidumbre política, la inestabilidad económica y la crisis social son los agujeros negros que absorben la atención de la nación, las dudas sobre extraterrestres y otras civilizaciones, palidecen frente a la pregunta sobre el futuro de nuestro país. Así como miramos al cielo esperando una respuesta sobre otras formas de vida, los ecuatorianos miramos al horizonte y nos preguntamos sobre lo que nos depara el porvenir, ¿seguimos explorando opciones? o volvemos a cometer los mismos errores, las respuestas saldrán de la gente, esperemos que sean las justas y necesarias, lejos de autoritarismos, venganzas y mordazas.

Por supuesto, también existe la posibilidad de que los extraterrestres ya hayan llegado de incognitos y decidieran pasar desapercibidos, talvez nos están observando y piensen que es un reality show que no pueden dejar de ver, por lo cual, no quieren intervenir para no arruinar el drama...quien sabe... (O)