Una Patria de comediantes
Tenemos derecho como ciudadanos a una justicia implacable. Quizás eso es lo que todos soñamos pero que día a día nos rompen la ilusión. Ya sea porque enjuician a un policía por cumplir con su trabajo o porque liberan a un ladrón in fraganti por falta de pruebas. No obstante, el hecho de haber sido testigos de todos los destrozos que hicieron en Quito nos hace cómplices de esta decisión.