Motivación y aprendizaje
Los docentes debemos conocer que la motivación es un medio poderoso para que, nuestros alumnos se mantengan firmes hacia sus metas.
Los docentes debemos conocer que la motivación es un medio poderoso para que, nuestros alumnos se mantengan firmes hacia sus metas.
Los niños y niñas deben saber que, con esfuerzo se puede mejorar, la constancia en los entrenamientos, la disciplina son el camino para perfeccionar y llegar a la meta. No siempre una derrota es el final de algo, sino el inicio de un nuevo ciclo.
Es importante optimizar los recursos y apuntar a la excelencia docente, pero para ello es clave descartar distractores que pueden estar etiquetando a nuestros alumnos con algo que no es verdad y que, además, nos esté robando el valioso tiempo de enseñanza eficaz que debemos procurar en nuestra práctica docente.
De acuerdo con los autores, son necesarias y esenciales para el desarrollo humano y, además, para lograr vidas saludables, productivas y felices. No son específicas de un trabajo, tarea o profesión y son transferibles de un campo a otro.
Las dificultades de aprendizaje tienden a asociarse entre sí, hasta el punto de que se ha propuesto que las dificultades de lectura, escritura y matemáticas son parte de un trastorno: el trastorno del aprendizaje, que puede tener distintas manifestaciones.
Es importante recordar que, ser fuerte no significa sufrir en silencio, sino ser lo suficientemente valiente para: mostrar tus sentimientos, llorar cuando lo necesites y pedir ayuda cuando no puedas solo/a.
En el país 4.1% de niños y adolescentes abandonó la escuela o el colegio este año y hay una disminución de un 3% de estudiantes matriculado. Se ha detectado alrededor de 11 factores que provocan esta deserción.
El logro de metas en este año escolar que iniciará pronto depende de todos, es decir, el éxito o el fracaso escolar no son responsabilidad solo de los maestros o de los estudiantes y padres de familia, sino que, el alcanzar objetivos personales y académicos es la consecuencia de un trabajo cooperativo en el que todos dan lo mejor de sí, a través de las funciones que cumplen.
Es necesario generar y fomentar una mentalidad de crecimiento desde la niñez, brindando a los niños oportunidades de mejora en caso de cometer algún error y sobre todo planteándoles objetivos y metas que pueden ir logrando acorde a su edad. El punto es que nos propongamos generar una mentalidad de crecimiento y con ello afirmar y reforzar la idea de que, el esfuerzo es lo que realmente nos define.
Se debe considerar que la práctica hace al maestro, por tanto, procurar un tiempo de por lo menos 15 minutos diarios a la actividad será beneficioso, además de escoger un sitio sin distracciones y ambiente cálido para fomentar el gusto por la lectura. Permitir a los niños que elija sus libros, leerles, aunque ya sepan leer, crear un rincón de lectura en casa.
Lo que es imprescindible en esta época de vacaciones es la oportunidad de “desconectarnos para aprender” esto es una pausa necesaria para descansar. Desconectar de vez en cuando, de las actividades que realizamos tanto niños como adultos, hará que retomemos las actividades escolares y laborales de manera más efectiva cuando sea el nuevo regreso a clases y el fin del verano.
Quizá la solución no se encuentra en fortalecer la asignatura o en dictarla más días a la semana, posiblemente está en vivirla, es decir, en llevarla a la práctica la igualdad, libertad, respeto, tolerancia y equidad transfiriendo estos conocimientos a diversos contextos y situaciones. Pero esto no está solo en manos de los maestros, también está en quienes formamos a otros seres humanos desde el ámbito familiar.
El aprendizaje social tiene casi siempre una vertiente cognitiva y emocional, esto demuestra que, la forma como nos relacionamos con nuestros compañeros de clase, nuestros colegas de trabajo, con nuestros maestros y, en general con nuestro entorno social, influye de manera radical en nuestros estados emocionales y, sobre todo, en nuestra motivación.
Recordemos que un golpe, solo reforzará lo que el niño No debe hacer, y lo dañará por dentro. En lugar de tomar los comportamientos negativos de los pequeños de forma personal, podríamos empezar a entender la razón de esos comportamientos. Entenderlos nos guiará a encontrar formas cuidadosas de ayudar (Círculo de Seguridad).
La comprensión lectora no es un fenómeno de todo o nada, sino una competencia compleja y gradual. Que está vinculada con otros procesos como la comprensión del lenguaje oral y la descodificación, que hace referencia a la forma de corresponderse los sonidos con las letras, en la recuperación de las palabras escritas, en otras palabras, la forma en la que convertimos palabras escritas en sonidos.
Para generar aprendizajes significativos, hay que promover y fomentar prácticas pedagógicas eficaces que se encaminen a una enseñanza con vistas a la comprensión y no únicamente a la reproducción de datos o procesos, recordando que, la manera en que el alumno se acerca al aprendizaje y la manera cómo el docente influye, determina el nivel en que este irá acompañado de comprensión.
Aquí no solo tenemos maestros que cambian vidas, sino aquellos que día a día, se muestran resilientes, perseverantes y por qué no generadores de paz. Debe llegar un momento en el que, todo el sistema cambie, les recompense y les brinde lo que necesitan, solo entonces podremos dejar de cuestionarnos, “por qué no quieren ser maestros”.
“Te escucho mejor cuando no te estoy mirando, el contacto visual es incómodo. La gente nunca entenderá la batalla a la que me enfrento para poder hacer esto” (Wendy Lawson, escritora y oradora autista, 1998)
Para evitar que se vuelva realidad “la profecía autocumplida: las niñas NO somos buenas para matemáticas” se necesita promover una cultura libre de etiquetas, donde los estudiantes crean en el valor del esfuerzo por encima del talento a la hora de alcanzar las metas escolares.