Deportivo Quito y Liga, ¡un clásico!
En los clásicos se juegan también los sentimientos que rigen la vida: hay coraje, hay solidaridad, hay vergüenza, hay revancha, hay nobleza. Hay goles y ojalá sean azulgranas.
En los clásicos se juegan también los sentimientos que rigen la vida: hay coraje, hay solidaridad, hay vergüenza, hay revancha, hay nobleza. Hay goles y ojalá sean azulgranas.
Es un Carnaval que nos enseña a competir, a que nada es amistoso en esta vida, ni siquiera cuando estás de fiesta, pero con límites y reglas. Nos enseña de campañas electorales, de respeto y de democracia. De tolerancia, libertad y trabajo en equipo para conseguir una meta.
"Cuando te regalan un reloj", escribió Julio Cortázar, "te regalan un pequeño infierno florido [...] Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo. Algo que es tuyo, pero no es cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo [...]".
Cuando alguien se toque sutilmente piense que es algo natural, es como respirar. No nos insulte, entiéndanos, pero, sobre todo, ¡déjenos vivir!
Lo que intento plantear es que las palabras, en su mayoría, deberían intentar describir las cosas que representan. Hay palabras como correveidile, tan útil para ir de chisme en chisme y que se entiende por sí sola. No hace falta explicación para saber de qué se trata. ¡Bellísima palabra!
Son ciclos que se cierran con la sensación de que otros mejores se abran, por eso, a veces es bueno recargar el alma de esperanza y pensar en nuevos propósitos para que no sea tan pesado el paso del tiempo. Es legítimo tener ilusiones, aunque lo único ridículo que encontremos sea a nosotros mismos en el espejo.
El café es un líquido en forma de recuerdo. Nos empeñamos siempre en crear historias alrededor de una taza de café. No es el café que ingresa al cuerpo, es lo que pasó en el café lo que nos genera toda clase de memorias.
Fontanarrosa lo dijo mejor que nadie: "Qué me importa lo que hizo con su vida, me importa lo que hizo con la mía". Creo que no hay nada más que decir sino ponernos a rezar al héroe de los domingos, al héroe de los que no tienen nada.
Aunque no acabe con el catálogo, es importante dar sentido a una frase que terminó siendo hueca y que no debería serlo: "prohibido olvidar", compañeritos. Siempre es bueno volver a recordar.
Esta reforma no responde por el interés común ni conoce verdaderamente los beneficios de las últimas reformas societarias. El que crea que este proyecto tiene algo bueno no conoce a profundidad el derecho societario o tiene algún interés en las reformas.
Ante una crisis cuyas consecuencias son impredecibles e incalculables, es necesario pensar en mecanismos que puedan permitir a los operadores económicos cuyas actividades operacionales estén en riesgo, reestructurar sus negocios para que se mantengan como agentes viables y minimizar el impacto de esta nueva pandemia eléctrica en la economía del país.
El Quito me enseñó a tomar partido por algo de manera apasionada. Es un grito que contagia. Que te da vida, recarga de energía. Porque la vida también se trata de sufrir, perder y, que duda cabe, de ganar. La nueva directiva, con José Pardo a la cabeza, tiene el reto de manejar al equipo. A toda la Directiva, mucha suerte. Su éxito es el del equipo.
Me acuerdo de que las amistades incondicionales son las que están plagadas de tanta confianza que es como conversar con uno mismo, pero en voz alta y con la necesidad de seguir estando juntos, porque de eso se trata la amistad.
La perfección empalaga, repele e irrita y cuando se vuelve excesiva, es liviana. Milán Kundera llamó a esto la "levedad del ser" y Voltaire también opinaba que "lo perfecto es enemigo de lo bueno".
El amor produce, aunque sea por momentos y mediante engaños, lo más parecido a un milagro que hay en la naturaleza. Hoy todas las demás cosas que suceden no son tan milagrosas en general y los fenómenos relacionados con el amor dependen mucho de la ineptitud de nuestras percepciones. Sin embargo, estamos buscando que ese milagro suceda constantemente. A pesar de todo, el amor es una buena noticia.
A veces los malhumorados nos resultan familiares, pero ¿por qué nos identificamos con Ron Damón? Qué duda cabe que el mal humor mejora las capacidades para afrontar los problemas porque, los malhumorados, son personas menos crédulas, piensan con más claridad y tienen una mayor capacidad comunicativa que los que están en permanente felicidad.
Hubo un señor Otis al que se le ocurrió un sistema anticaída para los ascensores. Lo cierto es que la llegada de este invento revolucionaría el urbanismo y el diseño de edificios. Por fin se podía construir rascacielos para gozo y disfrute de la humanidad.
La felicidad del mundo descansa en los valientes que supieron enfrentar las adversidades y vencieron la tristeza. Los valientes que construyen el mundo son necesarios y maravillosos. Por eso, hay que admirarles en un arrollador silencio, que es la única forma de salvar el mundo para lograr ser felices.
Mi padre catalogó, archivó, etiquetó y recopiló todas las veces que daba un paso. Ahora, incluso, los registra en un dispositivo en su muñeca. No se olvida de seguir caminando.